El atlas de las nubes – David Mitchell


Este libro estaba en mi biblioteca desde que Cristo perdió el gorro. Es lo que tiene haber sido un comprador de libros compulsivo, que tienes mogollón sin leer pero sigues comprando y comprando más hasta olvidar lo que hay y no hay en tus estanterías. El caso es que, como soy ultramegafan de la primera película de la saga  Matrix (Andy y Lana Wachowsky,  1999), estaba buscando cosas sobre su nuevo proyecto y dí con el trailer. El título me sonaba de algo, así que revisé mis libros y allá andaba el bicho. Subió vertiginosamente puestos en The Pila hasta alcanzar el number 1.

Lo he acabado hoy y he llegado a la conclusión de que no sé muy bien como exponer su trama. Vamos a intentarlo destacando algunas cosas al principio. A) El libro consta de once historias, aunque realmente son 6 dispuestas en una especie de orden piramidal. Cogemos 5 y las dividimos en dos partes, hasta quedarnos un orden tal que así:

1-a, 2-a, 3-a, 4-a, 5-a, 6, 5-b, 4-b, 3-b, 2-b, 1-b

B) Los diferentes relatos se sitúan en orden cronológico creciente hasta alcanzar el relato número 6, a partir de ese momento el orden pasa a ser decreciente, de tal forma que se van retomando las historias hacia el pasado. Más o menos la cronología sería:

 s. XIX – principios s.XX – años 1970´s – actualidad – futuro cercano

– futuro lejano –

futuro cercano – actualidad – años 1970´s -principios s.XX – sXIX

C) Situarlos geográficamente es algo más complejo. Sería aproximadamente:

1.- Archipiélagos de Oceanía – Hawaii

2.- Inglaterra – Bélgica

3.- California: Distrito ficticio de Buenas Yerbas

4.- Inglaterra – Escocia

5.- Nea So Copros (evolución de las actuales Coreas)

6.- Hawaii

D) La obra está escrita en varios estilos narrativos. Es realmente curioso ver como ésto nos permite identificar cada uno de los relatos de una forma más concreta, aunque al principio cueste un poco entenderlo:

1.- Diario de viaje por los archipiélagos de Oceanía de un notario norteamericano

2.- Narración epistolar de un músico, desde Bélgica,  a un amigo, en Gran Bretaña

3.- Narración en formato policial de la investigación llevada a cabo por una periodista norteamericana

4.- Narración en primera persona por parte de un anciano editor inglés

5.- Conversación grabada entre una especie de Inquisidor y una clon rebelde

6.- Narración de un anciano sobre los sucesos ocurridos en su juventud

A partir de aquí comenzaríamos a entender las seis historias como elementos de un todo, bien es cierto que en muchas ocasiones cuesta ver las relaciones entre ellas. En muchos casos las relaciones se ven ya avanzada la historia, y más profundamente en las segundas partes. Todas tienen elementos comunes con, al menos, una de ellas, aunque a veces es complicado encontrarlos.

Sinopsis

La primera de las historias nos narra el viaje marítimo de un notario norteamericano (Adam Ewing) a través de algunos archipiélagos de Oceanía: su trato con los aborígenes y los colonos, las vicisitudes que le ocurren, sus impresiones y sus pensamientos acerca de la “esclavitud” que sufren los aborígenes por parte de los cristianos ocupantes. También nos narra su relación con un médico británico (Henry Goose), así como con Autua, un polizón al que logra ayudar al poco de embarcarse en el barco que le lleva de vuelta a San Francisco. Y aquí se corta la historia…

… para pasar a la segunda historia. Una relación de cartas del músico Robert Frobisher a su amigo Rufus Sixsmith. El primero es hijo de un párroco de Cambridge que le ha desheredado por su díscola vida, por lo que toma la decisión de convertirse en amanuense de un músico ya consagrado: Vyvyan Ayrs, que vive en Bélgica. El segundo  es un físico, posiblemente amante de Frobisher, que tendrá un papel importante en la tercera historia. Nuestro músico va relatando sus vivencias con el patrón, sus devaneos con la mujer de éste y su relación de odio con la hija de ambos. Buscando libros antiguos en la biblioteca de su patrón para poder vender, Frobisher halla un libro que resulta ser el diario de nuestra primera historia, aunque sólo contiene 90 páginas del original…

… la tercera historia nos lleva a California, distrito de Nuevas Yerbas, donde se están construyendo dos nuevos reactores nucleares. El relato nos narra el encuentro casual de Luisa del Rey, periodista, con Rufus Sixmith y como éste le confía la existencia de un informe secreto sobre la seguridad de los reactores. Tras la muerte del físico, la periodista descubre las cartas que le escribía Frobisher e inicia una búsqueda del informe y de la música creada por el músico: El atlas de las nubes. Pero alguien golpea su viejo coche y Luisa cae al mar…

Timothy Cavendish es un editor de escritores primerizos a los que exprime sin piedad. Pero un hecho extraordinario, el lanzamiento por el balcón de un crítico literario, hace que los hermanos mafiosos de uno de sus escritores le hagan salir corriendo con lo puesto hacia una encerrona que le tiene preparada su hermano, harto ya de sus continuas peticiones pecuniarias: un hotel que resulta ser otra cosa. En su viaje, se lleva consigo un manuscrito que contiene la primera parte de la novela de la historia de Luisa del Rey. Cuando Timbo descubre la verdad sobre su nueva residencia, su cabeza explota…

Sonmi-451 es una clon genéticamente tratada para servir en un restaurante de comida rápida Papa-Song, en un estado totalitario derivado de la vieja península de Corea donde el consumismo tiene carácter obligatorio. Para ella su mundo se reduce a las paredes del restaurante y su máxima aspiración, como la del resto de clones, es alcanzar los doce años de trabajo para obtener un retiro maravilloso en Hawaii. Pero una de sus compañeras se vuelve rebelde, contagia a Sonmi y, a partir de entonces, nos encontramos en una carrera frenética por su propia supervivencia y su evolución intelectual. Hasta que descubre una película basada en la vida de Timothy Cavendish

… la sexta historia nos describe un mundo postapocalíptico, en el archipiélago de Hawaii, donde diferentes tribus conviven entre sí. Unas tienen un carácter pacífico, pero otras se comportan como señores esclavistas. Las islas reciben las visitas periódicas de unos humanos de carácter más civilizado que les proveen de utensilios por intercambio con sus productos artesanales. En uno de estos viajes, uno de los viajeros se queda en la tribu de Zachry, el anciano que cuenta la historia, donde comienza la búsqueda de un observatorio en lo alto del monte Mauna Kea

Posteriormente vienen las segundas partes, pero esas os las dejo a vosotros😉

Crítica

Y a partir de aquí mi opinión. Debo decir que me ha enganchado cosa mala. A pesar de los cambios de estilo, de los cambios de historia y demás, lo cierto es que me lo he pasado pipa. Las dos primeras historias y la del abuelete editor están tratadas con humor, aunque alguna de ellas, en su segunda parte, se tornan negras, muy negras. La del anciano es desternillante por momentos, con situaciones que te hacen recordar al mejor Tom Sharpe. Las otras tienen un carácter más dramático, sobre todo la de Sonmi, con alguna escena realmente cruel. Las dos restantes son las que menos me han gustado: la narración policial, en formato capítulos breves, y la apocalíptica, con mucho expresión extraña (lenguaje degenerado) que hace que se pierda un poco el ritmo. Pero en general el libro me parece realmente bueno.

A lo largo de las diferentes historias no sólo cambia el estilo, el lenguaje también lo hace, adaptándose a cada una de las épocas de forma realmente lograda. Con ello el autor consigue que te sumerjas en las diferentes historias de una forma aún más profunda, más real. Me parece un buen tanto por su parte, aunque (como ya dije) en la historia central esto hace que pierdas el hilo en no pocas ocasiones.

Spoiler

Destacaría 3 historias, y no sé con cual quedarme por encima del resto: la del músico, la del abuelo (genial en su conclusión) y la de Sonmi. Probablemente, ésta última sea la más redonda, la que más sorprenda al lector. Si bien es cierto que si eres un ávido devorador de CI-FI va a encontrar muchas situaciones ya vividas, pero no por ello deja de ser realmente buena. Al menos a mí así me lo parece. Le encuentro reminiscencias, alguna más claras que otras, de 1984 (George Orwell) o Flores para Algernon (Daniel Keyes).  También me recuerda a La chica mecánica (Paolo Bacigalupi), aunque ésta es posterior a El atlas de las nubes.

La historia del músico se torna triste, muy triste hacia el final, no así la del anciano editor que es la única, junto a la de Luisa del Rey, en la que el protagonista se erige vencedor. Destacar, pero sólo en su segunda parte, la historia inicial, la del barco, que contiene la esencia misma del libro, aunque es algo que ya hemos intuido a lo largo de la obra: el pez grande se come al chico.

Y es que toda la obra, con sus cambios de estilo y de historia, es un redundante giro alrededor de la lucha por el poder, de la corrupción del que lo ostenta y del constante dominio sobre nuestros semejantes. La opresión y humillación del débil hasta hacerle perder su propia identidad.  Algo que no es tan lejano a nuestro propio mundo pero que, con los pequeños gestos de todos nosotros, puede modificarse.  Memorables las dos frases finales:

¡Y cuando exales el último suspiro, sólo entonces, te darás cuenta de que tu vida no ha sido como una minúscula gota en un océano infinito!

Y sin embargo, ¿qué es un océano sino una multitud de gotas?

O ésta, casi al final del relato de Sonmi:

A la Corpocracia, a la Unanimidad, al Ministerio de Testamentos, a la Juche y al Presidente les digo lo que Séneca a Nerón: por más que nos mates a todos, jamás podrás matar a tu sucesor.

¿Pegas? Sí, tiene pegas, o al menos cosas que a mí no me terminan de gustar. Lo principal que no me gusta es el tono moralista de la obra. La veo demasiado New Age. No es que no esté de acuerdo con lo que nos propone, más bien al contrario, pero es que le encuentro demasiado estereotipos (en algunas historias) en los que los buenos son muy buenos y los malos muy malos. O ese mensaje antinuclear de la tercera historia. Repito, no es que no esté de acuerdo con el mensaje, es que me gustaría un poco más de gris y no tanto blanco y negro.

Algo que tampoco me gustó es el comienzo, tal vez porque las historias de barcos y viajes marítimos nunca me gustaron demasiado, me costó mucho entrar en la historia, si bien es cierto que la segunda parte es de lo que más me ha gustado del libro.

Por el contrario, la historia del anciano editor nos permite conocer, un poco mejor, los entresijos de las editoriales y sus contratos abusivos con los autores. ¿Venganza encubierta al estilo Pandora en el Congo (Albert Sánchez Piñol)?

Un saludo

El trailer

10 Respuestas a “El atlas de las nubes – David Mitchell

  1. Buena reseña, me ha convencido! He evitado cuidadosamente el spoiler, voy a añadirlo a mi propia pila de cosas que leer😉

    Y después de ver el trailer, creo que la película puede ser o muy buena o muy mala. Así, sin término medio xD

  2. Pingback: El atlas de las nubes « La vida es cine

  3. Guau!!! Acabo de acabar el libro… y el caso es que lo he leido por lo mismo que tú, porque me enteré que era lo nuevo de los creadores de Matrix🙂
    El libro es espectacular, a mi al menos me lo ha parecido, muchas veces te hace pensar sobre las cosas de la vida y el futuro que nos espera.
    Me ha pasado como a ti, que al principio me ha costado cogerle el ritmo, tambien porque las historias de barcos no son lo mio, y las demás historias me las he leído casi sin descanso. Lo he devorado, jeje.
    Animo a todo el mundo que lo lea, no tiene desperdicio

  4. Acabo de terminar el libro, que empecé después de leer esta entrada, y me ha parecido entretenido y poco más. Lo mejor que tiene y lo que me llamó la atención para empezar a leerlo es la originalidad de la estructura, pero por desgracia esta originalidad no está presente en la trama de las historias si las analizas una a una.

    A PARTIR DE AQUÍ SPOILERS:

    Aunque todas son entretenidas y no son difíciles de leer, nos encontramos planteamientos muy repetidos en la ficción. Las dos primeras historias me parecen muy interesantes, el cambio de estilo dependiendo del personaje está muy conseguido, y Robert Frobisher me parece de largo el personaje más redondo e interesante del libro. A partir de ahí decae bastante con el relato de “periodista contra gran empresa contaminadora” a lo “El informe Pelícano” y con un estilo bastante más aburrido (De esta parte lo único destacable sería el personaje del asesino). También la historia de Sonmi aunque entretenida tiene un planteamiento muy repetido, una especie de mezcla de “Blade Runner” y “1984”.

    Pero de todos los relatos, el que más me chirría es el del editor. En este caso no es por falta de originalidad, es más, me parece bastante bueno pero tiene un problema grave: Que esto es una novela y no un libro de cuentos, y en mi opinión esta parte no encaja con el resto del libro. No trata los mismos temas ni está en realidad relacionado con el resto de historias más que por dos momentos metidos con calzador (Si en este relato la historia de Luisa Rey es una novela, entonces Sixmith también es parte de esta novela, y las cartas de Frobisher y el Prophetess y por lo tanto los tres relatos anteriores no serían más que ficción también dentro del libro…)

    Una cosa que creo que no has reseñado es que tiene también una idea de la historia como algo cíclico (Quizá también de la vida por sugerir la idea de la reencarnación). En el primer relato habla de los moriori, pueblo pacífico sometido por los maoríes como ejemplo de la sed humana de poder y dominación sobre nuestros semejantes (sed que finalmente desemboca en una debacle como la que profetizaba el amigo belga de Frobisher cuando le lleva a la tumba de su hermano). Lo mismo vuelve a suceder en la sexta historia, la última en el tiempo, en la que los vallesinos son sometidos por los kona. Creo que esta repetición también es parte del “mensaje” del libro.

    En definitiva, entretenido y recomendable, pero la original idea de la estructura podría haber sido mucho más explotada.

    • Coincido contigo, todas las historias tratan sobre el ansia de poder y la opresión al débil, sin más.
      La idea de la resurrección para mí no tiene sentido en el momento que Rey y Cavendish serían coetáneos, estarían vivos los dos a la vez. Respecto a que si son historias dentro de historias, es posible, pero todas acaban estando dentro de las otras porque todos están citados de una u otra forma en la siguiente narración.
      Lo del ciclo es posible, tal vez el autor pretenda remarcar aún más el enlace entre todas las historias.

      Un saludo

      • Cierto lo que dices de Luisa Rey y Cavendish, pero es que él no tiene la marca esa con forma de cometa (habla de un antojo pero especifica que no tiene esa forma). Una cosa más que me hace pensar que esa historia no encaja con el resto.

  5. Pingback: El atlas de las nubes « Terres3

  6. Acabo de volver del cine. He leído tu comentario en FilmAffinity, y de ahí he enlazado con tu opinión del libro. Yo también he leído el libro, y estoy completamente de acuerdo en ambas opiniones. Una última cosa: ¿No te ha decepcionado la idea con la que han vendido tanto el libro como la película “Todo está conectado”? Creo que no se respira esa idea en el libro (en la película han intentado forzarlo), y tampoco es algo importante una vez lo has acabado.

    • Coincido más o menos. Enlazadas las historias están, pero de forma muy leve: los antojos, el diario, la partitura, la novela, la película y la figura de Cavendish, y Sonmi como diosa. Pero lo veo más como un nexo para pasar de una a otra que como algo fuerte o sustancial.😉

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