El atlas de las nubes (Tom Tykwer, Hermanos Wachowski, 2012)


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TÍTULO ORIGINAL    Cloud Atlas
AÑO         2012
DURACIÓN     172 min.
PAÍS         Alemania. Estados Unidos. Hong Kong. Singapur.
DIRECTOR     Tom Tykwer, Andy Wachowski, Lana Wachowski
GUIÓN         Andy Wachowski, Lana Wachowski, Tom Tykwer (Basada en la novela de David Mitchell)
MÚSICA         Reinhold Heil, Johnny Klimek, Tom Tykwer
FOTOGRAFÍA     Frank Griebe, John Toll
REPARTO     Tom Hanks, Halle Berry, Jim Broadbent, Hugo Weaving, Jim Sturgess, Doona Bae, Susan Sarandon, Hugh Grant
GÉNERO         Ciencia ficción. Drama.

SINOPSIS     ¿Puede el amor, el poder del bien incluso en la adversidad, perdurar más allá de la vida que conocemos y prolongarse a través de siglos y lugares? Seis vidas se entrecruzan aquí de forma inesperada a fin de dibujar un mundo, profético y extraño a la vez, en el que la historia se puede reescribir. Los seis protagonistas, ajenos a la trascendencia de sus acciones, tienen un papel mucho más relevante en la posteridad de lo que pueden imaginar, en escenarios tan disímiles como un viaje por la Polinesia a bordo de un galeón en el siglo XIX, la California de los años sesenta, o una isla en un futuro postapocalíptico. Todos ellos comparten un destino común, el afán de poder que se sucede una civilización tras otra, y la búsqueda del amor como salvación.

Al contrario que muchos de los que han escrito críticas en internet, yo sí he leído el libro en el que se basa la película (tenéis mi crítica en este mismo blog: aquí). No sólo éso, antes de ver la película,  he estado trabajando en una versión de los subtítulos (de esos que corren por internet) intentando darles un poco más de calidad a su traducción, de forma que fueran más adecuados al castellano de España (los subiré en unos días por si a alguien le interesan).

Lo primero es decir que la película me ha decepcionado, y mucho. La razón principal es que por el camino, en el proceso de guionización, se ha perdido buena parte de la esencia del libro. Aunque existe otra razón, no menos importante, y es que la mezcla de las diferentes historias hace que el espectador se pierda en las distintas temporalizaciones y no consiga empatizar (salvo algún caso concreto) con ninguno de los personajes. Y así es complicado que nadie consiga una plenitud máxima al verla.

Era una historia difícil, muy difícil, de llevar al cine por la complejidad de la trama y por el caos que supone condensar seis historias en tres horas de metraje. Probablemente, si los Wachowski hubiesen querido, esta novela hubiera podido alargarse, perfectamente, hasta alcanzar las nueve horas de película (yo incluso hablaría de doce), de forma que todos los personajes hubiesen quedado perfectamente perfilados, no hubiesen tenido que sacar la tijera de forma desproporcionada respecto al original y hubiesen podido mantener el orden en que las historias están tratadas en el libro, sin montar un batiburrillo que no consigue nada más que perturbar al espectador y hacerle sentirse incómodo.

A nivel técnico, la fotografía es muy buena; los efectos especiales son una gozada; el maquillaje (salvo algún caso que resulta realmente esperpéntico) está bastante logrado y hace que algunos de los actores sean prácticamente irreconocibles, lo que lleva a un auténtico trabajo detectivesco para poder reconocerlos; la música es simplemente abrumadora… Todo ello hubiera dado para una grandísima película, pero acaba siendo simplemente pretenciosa. No puedes intentar crear una película de diez y luego fastidiar lo fundamental: la historia que estás intentando plasmar.

SPOILER:

El mensaje de la película, aún siendo muy New Age, coincide plenamente con el del libro: el pez grande se come al chico pero… siempre podemos intentar cambiar las cosas, por muy pequeños que seamos. Aunque es lo único que se respeta: ninguna de las historias consigue llenar al espectador como lo hacen en la novela, de hecho, el guionista se permite ciertos lujos que a mí, si fuese David Mitchell, me cabrearían mucho. Un ejemplo, la historia de Robert Frobisher es como la noche y el día. Ha perdido todo parecido con la original. Por no hablar del final de la historia de Sonmi: ridículo y manido hasta la extenuación. Han convertido una historia similar a 1984 (George Orwell) en un Starship Troopers (Robert A. Heinlein) de pacotilla. Y aún así es la mejor de todas. La transformación de Adam Ewing, un proceso lento, tranquilo, reflexionado, aquí es un pim-pam-pum y a otra cosa. De la de Luisa Rey ni hablo, es una reducción al absurdo de libro de EGB. Probablemente, si no hubiese leído el libro, la película me hubiese gustado bastante pero, con las expectativas tan altas, el tortazo ha sido de campeonato. Otra cosa que me ha cabreado y mucho… ¡¡Viva la reencarnación, oiga!! Joder, es que el tipo que ha escrito el guión no se ha leído ni el libro, coño. En el libro no hay reencarnaciones, esa idea proviene de una entrevista al autor. La lectura de la obra parece sugerir dicho argumento aunque, poco a poco, cae por su propio peso: resulta imposible teniendo en cuenta los tiempos narrados. Y encima te lo repiten una y otra vez…

FIN SPOILER

Respecto a los actores, muy buenas caracterizaciones en general, pero hay algunas decisiones que me han parecido una mala elección: hacer pasar a orientales por mujeres del medio oeste americano o a occidentales por coreanos, me parece un poco rizar el rizo. En algunos casos hace que los actores tengan aspectos muy extraños: la actriz que hace de Sonmi (Dooma Bae) es la que hace de Tilda, la esposa de Ewing, y las caras orientalizadas de Hugh Grant y Halle Berry te producen la risa tonta. No sé si fue por abaratar costes o qué, pero creo que ahí han metido la gamba a base de bien. Cosas como lo de Hugo Weaving haciendo de la enfermera Nuakes me parecen ridículas, pero bueno…

En mi caso, repito, una decepción provocada por las expectativas que tenía, aún así creo que la película se deja ver bastante bien y entretiene, que al fin y al cabo es lo importante.

PD: Esto es para la distribución: santos cojones los vuestros al estrenar la película en España seis meses después que en los USA. Luego os quejáis.

El atlas de las nubes – David Mitchell


Este libro estaba en mi biblioteca desde que Cristo perdió el gorro. Es lo que tiene haber sido un comprador de libros compulsivo, que tienes mogollón sin leer pero sigues comprando y comprando más hasta olvidar lo que hay y no hay en tus estanterías. El caso es que, como soy ultramegafan de la primera película de la saga  Matrix (Andy y Lana Wachowsky,  1999), estaba buscando cosas sobre su nuevo proyecto y dí con el trailer. El título me sonaba de algo, así que revisé mis libros y allá andaba el bicho. Subió vertiginosamente puestos en The Pila hasta alcanzar el number 1.

Lo he acabado hoy y he llegado a la conclusión de que no sé muy bien como exponer su trama. Vamos a intentarlo destacando algunas cosas al principio. A) El libro consta de once historias, aunque realmente son 6 dispuestas en una especie de orden piramidal. Cogemos 5 y las dividimos en dos partes, hasta quedarnos un orden tal que así:

1-a, 2-a, 3-a, 4-a, 5-a, 6, 5-b, 4-b, 3-b, 2-b, 1-b

B) Los diferentes relatos se sitúan en orden cronológico creciente hasta alcanzar el relato número 6, a partir de ese momento el orden pasa a ser decreciente, de tal forma que se van retomando las historias hacia el pasado. Más o menos la cronología sería:

 s. XIX – principios s.XX – años 1970´s – actualidad – futuro cercano

– futuro lejano –

futuro cercano – actualidad – años 1970´s -principios s.XX – sXIX

C) Situarlos geográficamente es algo más complejo. Sería aproximadamente:

1.- Archipiélagos de Oceanía – Hawaii

2.- Inglaterra – Bélgica

3.- California: Distrito ficticio de Buenas Yerbas

4.- Inglaterra – Escocia

5.- Nea So Copros (evolución de las actuales Coreas)

6.- Hawaii

D) La obra está escrita en varios estilos narrativos. Es realmente curioso ver como ésto nos permite identificar cada uno de los relatos de una forma más concreta, aunque al principio cueste un poco entenderlo:

1.- Diario de viaje por los archipiélagos de Oceanía de un notario norteamericano

2.- Narración epistolar de un músico, desde Bélgica,  a un amigo, en Gran Bretaña

3.- Narración en formato policial de la investigación llevada a cabo por una periodista norteamericana

4.- Narración en primera persona por parte de un anciano editor inglés

5.- Conversación grabada entre una especie de Inquisidor y una clon rebelde

6.- Narración de un anciano sobre los sucesos ocurridos en su juventud

A partir de aquí comenzaríamos a entender las seis historias como elementos de un todo, bien es cierto que en muchas ocasiones cuesta ver las relaciones entre ellas. En muchos casos las relaciones se ven ya avanzada la historia, y más profundamente en las segundas partes. Todas tienen elementos comunes con, al menos, una de ellas, aunque a veces es complicado encontrarlos.

Sinopsis

La primera de las historias nos narra el viaje marítimo de un notario norteamericano (Adam Ewing) a través de algunos archipiélagos de Oceanía: su trato con los aborígenes y los colonos, las vicisitudes que le ocurren, sus impresiones y sus pensamientos acerca de la “esclavitud” que sufren los aborígenes por parte de los cristianos ocupantes. También nos narra su relación con un médico británico (Henry Goose), así como con Autua, un polizón al que logra ayudar al poco de embarcarse en el barco que le lleva de vuelta a San Francisco. Y aquí se corta la historia…

… para pasar a la segunda historia. Una relación de cartas del músico Robert Frobisher a su amigo Rufus Sixsmith. El primero es hijo de un párroco de Cambridge que le ha desheredado por su díscola vida, por lo que toma la decisión de convertirse en amanuense de un músico ya consagrado: Vyvyan Ayrs, que vive en Bélgica. El segundo  es un físico, posiblemente amante de Frobisher, que tendrá un papel importante en la tercera historia. Nuestro músico va relatando sus vivencias con el patrón, sus devaneos con la mujer de éste y su relación de odio con la hija de ambos. Buscando libros antiguos en la biblioteca de su patrón para poder vender, Frobisher halla un libro que resulta ser el diario de nuestra primera historia, aunque sólo contiene 90 páginas del original…

… la tercera historia nos lleva a California, distrito de Nuevas Yerbas, donde se están construyendo dos nuevos reactores nucleares. El relato nos narra el encuentro casual de Luisa del Rey, periodista, con Rufus Sixmith y como éste le confía la existencia de un informe secreto sobre la seguridad de los reactores. Tras la muerte del físico, la periodista descubre las cartas que le escribía Frobisher e inicia una búsqueda del informe y de la música creada por el músico: El atlas de las nubes. Pero alguien golpea su viejo coche y Luisa cae al mar…

Timothy Cavendish es un editor de escritores primerizos a los que exprime sin piedad. Pero un hecho extraordinario, el lanzamiento por el balcón de un crítico literario, hace que los hermanos mafiosos de uno de sus escritores le hagan salir corriendo con lo puesto hacia una encerrona que le tiene preparada su hermano, harto ya de sus continuas peticiones pecuniarias: un hotel que resulta ser otra cosa. En su viaje, se lleva consigo un manuscrito que contiene la primera parte de la novela de la historia de Luisa del Rey. Cuando Timbo descubre la verdad sobre su nueva residencia, su cabeza explota…

Sonmi-451 es una clon genéticamente tratada para servir en un restaurante de comida rápida Papa-Song, en un estado totalitario derivado de la vieja península de Corea donde el consumismo tiene carácter obligatorio. Para ella su mundo se reduce a las paredes del restaurante y su máxima aspiración, como la del resto de clones, es alcanzar los doce años de trabajo para obtener un retiro maravilloso en Hawaii. Pero una de sus compañeras se vuelve rebelde, contagia a Sonmi y, a partir de entonces, nos encontramos en una carrera frenética por su propia supervivencia y su evolución intelectual. Hasta que descubre una película basada en la vida de Timothy Cavendish

… la sexta historia nos describe un mundo postapocalíptico, en el archipiélago de Hawaii, donde diferentes tribus conviven entre sí. Unas tienen un carácter pacífico, pero otras se comportan como señores esclavistas. Las islas reciben las visitas periódicas de unos humanos de carácter más civilizado que les proveen de utensilios por intercambio con sus productos artesanales. En uno de estos viajes, uno de los viajeros se queda en la tribu de Zachry, el anciano que cuenta la historia, donde comienza la búsqueda de un observatorio en lo alto del monte Mauna Kea

Posteriormente vienen las segundas partes, pero esas os las dejo a vosotros 😉

Crítica

Y a partir de aquí mi opinión. Debo decir que me ha enganchado cosa mala. A pesar de los cambios de estilo, de los cambios de historia y demás, lo cierto es que me lo he pasado pipa. Las dos primeras historias y la del abuelete editor están tratadas con humor, aunque alguna de ellas, en su segunda parte, se tornan negras, muy negras. La del anciano es desternillante por momentos, con situaciones que te hacen recordar al mejor Tom Sharpe. Las otras tienen un carácter más dramático, sobre todo la de Sonmi, con alguna escena realmente cruel. Las dos restantes son las que menos me han gustado: la narración policial, en formato capítulos breves, y la apocalíptica, con mucho expresión extraña (lenguaje degenerado) que hace que se pierda un poco el ritmo. Pero en general el libro me parece realmente bueno.

A lo largo de las diferentes historias no sólo cambia el estilo, el lenguaje también lo hace, adaptándose a cada una de las épocas de forma realmente lograda. Con ello el autor consigue que te sumerjas en las diferentes historias de una forma aún más profunda, más real. Me parece un buen tanto por su parte, aunque (como ya dije) en la historia central esto hace que pierdas el hilo en no pocas ocasiones.

Spoiler

Destacaría 3 historias, y no sé con cual quedarme por encima del resto: la del músico, la del abuelo (genial en su conclusión) y la de Sonmi. Probablemente, ésta última sea la más redonda, la que más sorprenda al lector. Si bien es cierto que si eres un ávido devorador de CI-FI va a encontrar muchas situaciones ya vividas, pero no por ello deja de ser realmente buena. Al menos a mí así me lo parece. Le encuentro reminiscencias, alguna más claras que otras, de 1984 (George Orwell) o Flores para Algernon (Daniel Keyes).  También me recuerda a La chica mecánica (Paolo Bacigalupi), aunque ésta es posterior a El atlas de las nubes.

La historia del músico se torna triste, muy triste hacia el final, no así la del anciano editor que es la única, junto a la de Luisa del Rey, en la que el protagonista se erige vencedor. Destacar, pero sólo en su segunda parte, la historia inicial, la del barco, que contiene la esencia misma del libro, aunque es algo que ya hemos intuido a lo largo de la obra: el pez grande se come al chico.

Y es que toda la obra, con sus cambios de estilo y de historia, es un redundante giro alrededor de la lucha por el poder, de la corrupción del que lo ostenta y del constante dominio sobre nuestros semejantes. La opresión y humillación del débil hasta hacerle perder su propia identidad.  Algo que no es tan lejano a nuestro propio mundo pero que, con los pequeños gestos de todos nosotros, puede modificarse.  Memorables las dos frases finales:

¡Y cuando exales el último suspiro, sólo entonces, te darás cuenta de que tu vida no ha sido como una minúscula gota en un océano infinito!

Y sin embargo, ¿qué es un océano sino una multitud de gotas?

O ésta, casi al final del relato de Sonmi:

A la Corpocracia, a la Unanimidad, al Ministerio de Testamentos, a la Juche y al Presidente les digo lo que Séneca a Nerón: por más que nos mates a todos, jamás podrás matar a tu sucesor.

¿Pegas? Sí, tiene pegas, o al menos cosas que a mí no me terminan de gustar. Lo principal que no me gusta es el tono moralista de la obra. La veo demasiado New Age. No es que no esté de acuerdo con lo que nos propone, más bien al contrario, pero es que le encuentro demasiado estereotipos (en algunas historias) en los que los buenos son muy buenos y los malos muy malos. O ese mensaje antinuclear de la tercera historia. Repito, no es que no esté de acuerdo con el mensaje, es que me gustaría un poco más de gris y no tanto blanco y negro.

Algo que tampoco me gustó es el comienzo, tal vez porque las historias de barcos y viajes marítimos nunca me gustaron demasiado, me costó mucho entrar en la historia, si bien es cierto que la segunda parte es de lo que más me ha gustado del libro.

Por el contrario, la historia del anciano editor nos permite conocer, un poco mejor, los entresijos de las editoriales y sus contratos abusivos con los autores. ¿Venganza encubierta al estilo Pandora en el Congo (Albert Sánchez Piñol)?

Un saludo

El trailer

Las jodidas listas (Ciencia Ficción)


Hay una cosa que a la gente en Internet le encanta: las jodidas listas, y además si son numeradas mejor. No entro a valorar su validez, ni siquiera la buena fe en su realización, simplemente es que yo soy incapaz de hacerlas. No porque no tenga suficientes elementos de valoración, es simplemente que me resulta difícil anteponer unas películas sobre otras. Sí puedo hacer una lista con cosas que encontrase imprescindibles en un momento dado, pero hemos de tener en cuenta que ese listado nunca debe ser fijo, siempre cabe la posibilidad de variarlo, de encontrar nuevas joyas que vengan a sustituir a lo anterior.

Dicho esto, voy a hacer una serie de listas de cine/literatura con recomendaciones. Cada listado constará de 15 elementos (a lo mejor incluyo alguno más en alguna)  que considere imprescindibles para cualquier aficionado al género en cuestión, ya sea literatura o cine. Y no están ordenadas por ningún tipo de criterio, salvo el cronológico o el alfabético.

Hoy he decidido empezar por la CI-FI. ¿Por qué? Coño, pues porque probablemente sea de lo que me más he visto y leído en mi vida, junto al Terror. Del resto también he visto o leído bastante, pero no es cuestión de poner partidos de fútbol, ¿no? 😄

Pues a la faena, empecemos por el cine:

  • Viaje a la Luna (Le Voyage dans la Lune, 1902): Esta película hay que verla porque es la primera, el paciente cero del cine de Ciencia Ficción, y porque es un rato divertido ver como hacían efectos especiales los abuelos de Carlo Rambaldi, Stan Winston o Ray Harryhausen. Basada en dos novela de Jules Verne (De la Tierra a la Luna) y H. G. Wells (Los primeros hombres en la Luna), su duración es de 15 minutos escasos, así que no tenéis excusa. Es una de las pocas películas incluidas por la UNESCO en su Programa de Memoria del Mundo.

  • Metropolis (Fritz Lang, 1926):  Uno de los máximos exponentes de ese subgénero que fue el expresionismo alemán. Uno de los grandes clásicos del cine de todos los tiempos. Si no la has visto, ya estás tardando. Es una de las pocas películas incluidas por la UNESCO en su Programa de Memoria del Mundo. Está basada en la novela homónima de Thea von Harbou, por aquel entonces esposa de Lang.

  • Ultimátum a la Tierra (The day the Earth stood still,Robert Wise, 1951): Por mucho remake y mucha pollada, por mucho Keanu Reeves y mucho CGI, la original sigue siendo una joya de principio a fin. Nada tan entrañable como ese platillo volante aterrizando en Washington D. C., el robot Gort y el marciano Klatuu.

  • La guerra de los mundos (The war of the worlds, Byron Haskin, 1953): Basada en la novela homónima de H. G. Wells, narra el inicio de la invasión de la Tierra por parte de naves extraterrestres y su posterior derrota por la afección de bacterias terrestres sobre estos seres (a ver si aprende el inútil del guionista de Prometheus, que no es tan difícil, joder). Bebe, en parte, de la inspiración del guión radiofónico que creó y emitió Orson Welles en 1938, para la CBS, desde el Teatro Mercurio. En 1979 se reestrenó, incluyendo la música que creó Jeff Wayne inspirándose en la novela.  Y no, el remake de Tom Cruise y Steven Spielberg no me sirve de sustituto.

  • 2001, una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, Stanley Kubrick, 1968). Imposible enteder el mundo del cine sin ver esta maravilla. Una gozada en todos los aspectos, a pesar del ego de su director. ¿Alguien aún no conoce a HAL o al monolito? No hay nada que se le parezca, aunque ella sí se parece, en aspectos técnicos y estéticos, a Doroga k zvezdam (Pavel Klushantsev, 1958), un falso documental de la antigua U.R.S.S. Está basada en el relato El centinela de Arthur C. Clarke y no en la novela (mismo título que el film y mismo autor), que fue escrita al mismo tiempo que el guión.

  • El planeta de los simios (Planet of the apes, Franklin J. Schaffner, 1968). ¿No me digais que ese final, ese último giro de tuerca, no es absolutamente genial? De los que uno recuerda siempre aunque no tenga ni puta idea de qué iba la película. Tim Burton, aún respetando mucho más la idea original de la obra de Pierre Boulle, no logra empatizar con el público como lo hace la película del 68.

  • La naranja mecánica (A Clockwork Orange, Stanley Kubrick, 1971). Basada en el la novela homónima de Anthony Burgess (de la que difiere en el final), nos muestra el uso de la violencia por sí misma, sin excusas. Es una de las obras distópicas por excelencia. Inolvidable Malcom McDowell, uno de esos actores que, habiendo realizado algunos papeles maravillosos, acaban siendo olvidados por todos.

  • Solaris (Andrei Tarkovski, 1972). Adaptación de la novela de Stanislaw Lem. Obra maestra sin ninguna duda. Una de esas películas que todo fan de la Ciencia Ficción debería tener enmarcada en la mejor pared de su casa y verla, al menos, una vez al año. Eso si, si no eres una jodido friki ni se te ocurra verla, mejor ponte a ver la de George Clooney, que está hecha para nenazas. 😛

  • Stalker (Andrei Tarkovski, 1979). La otra obra maestra de la CI-FI soviética. Basada (muy por encima) en la novela Picnic junto al camino, de los hermanos Arkadi y Boris Strugatski (que también firman el guión), la película nos cuenta las vicisitudes de los stalker, guías que acompañan a gente a través de un terreno llamado La Zona, lugar en el que parece ser que ha caído un meteorito o ha habitado una especie de civilización extraterrestre. Es una película demasiado compleja (en cuanto a comprensión) y demasiado onírica, por lo que es posible que a más de uno no sólo no le guste si no que le parezca un puto coñazo. Es normal. Esta película se ama o se odia, no hay término medio. Mi consejo es que la veáis después de tragaros mucha Ciencia Ficción de la de verdad, de la dura, y si os ha gustado Solaris. Si no es así, dejadlo estar.

  • Alien, el octavo pasajero (Alien, Ridley Scott, 1978). Poco que decir y mucho que disfrutar de esta película que combina, perfectamente, CI-FI y Terror. Cojan palomitas al entrar.

  • La cosa (The thing, John Carpenter, 1982). Basada en el relato de John W. Campbell Jr., Who goes there?, nos habla de una investigación en la Antártida a partir del descubrimiento del cuerpo de un alienígena congelado. Los investigadores van cayendo como como moscas, hasta que a Kurt Russell se le hinchan las pelotas. Muy en la línea de Alien: Ciencia Ficción y Terror del bueno.

  • Blade Runner (Ridley Scott, 1982). La otra gran obra de Scott, se basa en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Philip K. Dick). Podéis leer mi crítica aquí.

  • Terminator (The terminator, James Cameron, 1984). Película de palomitas a tutiplén, con un Arnold Schwarzenegger desatado (antes de que le dieran papeles con diálogo 😄 ) y una palabra cargada de intenciones “¡Volveré!” (“I’ll be back!” si te mola más en inglés). Uno de esos films que ves en el cine y no olvidas en la vida.

  • Brazil (Terry Gilliam, 1985). Película que vi por primera vez hace unos 25 años y que no sabría definir, se mueve entre la comedia, la comedia negra, la Ciencia Ficción, la fantasía, recargada, barroca, kitsch en ciertos momentos, onírica, pesadillesca,.. Pero de la que estoy seguro que disfrutaréis como enanos. Obra de culto del ex-Monty Python, y que cuenta con actores de la talla de Robert de Niro y Bob Hoskins en pequeños papeles.

  • Gattaca (Andrew Niccol, 1997). Si alguna vez imaginaste un futuro no muy lejano, probablemente, no se parecería a éste. Porque, seguramente, soñaste con un mundo feliz, pero lo más fácil es que el futuro cercano se parezca a lo que Gattaca nos muestra. Y no, no es feliz. Cada vez que la veo se me ponen los pelos de punta del mal rollo que me entra.

  • Matrix (The Matrix, Andy y Larry Wachowski, 1999). De esas películas en las que, al cabo de media hora, te estás preguntando qué cojones es ésto y que al final te dejan con los ojos como platos. Y me quedo con ésta, ni la segunda, ni la tercera partes me gustan. Matrix es ésto y nada más: “¿La pastilla roja o la pastilla azul?

  • Donnie Darko (Richard Kelly, 2001). Extraña película de viajes en el tiempo y agujeros de gusano, aunque de esto sólo te enteras cuando comentas la película con algún gafapasta, que la ha visto como 36 veces, y que te cuenta una teoría de la que tú no has olido ni papa en toda la proyección. De las que necesitan ser vistas dos o tres veces para ir entendiendo el por qué de las cosas. Si aún así no te has enterado de nada, vuelve a verla otra vez 😉

  • Primer (Shane Carruth, 2004). Igual que la anterior, pero sin agujeros de gusano, y en menos duración de película.  ¿Mola, eh?

  • Hijos de los hombres (Children of men, Alfonso Cuarón, 2006). Cogéis la situación mundial actual un poquito más acentuada, le añadís aún más superpoblación, elimináis la fertilidad humana y le quitáis la poca esperanza que nos queda y tenéis el argumento de esta película. Jodídamente buena y jodídamente cercana. Basada en una novela de P. D. James del mismo nombre y que aún no he leído.

  • Wall·e (Andrew Stanton, 2008). Sin lugar a dudas la mejor película de Pixar con diferencia. Cualquier amante de la Ciencia Ficción (y del cine) debería verla porque tiene guiños a la historia del cine de principio a fin. Imposible no querer a ese pequeño robot enamorado. Considero que es más una película más para adultos que para niños, aunque estos disfruten de ella de igual forma.

  • Origen (Inception, Christopher Nolan, 2010). Carlos Boyero la describió como “Una de las películas más estúpidas que he visto en mucho tiempo”, el pobre hombre hace mucho que dejo de ser crítico de cine para convertirse en un ególatra sin complejos y sin mesura. Esta película tiene desafíos a la física, estruendosa acción, sobrecogedora emoción y una interpretación más que decente de Leonardo Di Caprio. Para mi gusto sobran tiros, pero no por eso deja de ser una buena película.

Sé que alguno se va a sorprender de no ver ciertas películas o sagas aquí, y lo entiendo, pero es que a mí que haya tíos apretando gargantas con la mente o que puedas respirar el aire de cualquier planeta, pues como que no me cuelan en la categoría de CI-FI. Otros lo aceptan y lo veo normal. No es mi caso. De todas formas, la lista creo que tiene un buen número de películas de alta calidad, así que disfruten y relájense en un ambiente libre de pánico.