Esto ya lo he visto… pero me encanta


Star Wars: El despertar de la Fuerza

Año: 2015

Director: J. J. Adams

Género: Ciencia Ficción, Aventuras

Seamos serios. JJ ha cogido la película original (“La guerra de las galaxias” de toda la vida, con un poco de “El imperio contraataca”), le ha arreado un lavado de cara con efectos chachis y nos ha hecho un remake porque él lo vale. Eso sí, lo ha hecho de maravilla, de puta madre, porque no te despegas del asiento en los 135 minutos que dura el film. Un no parar constante de lo que más gusta a todo fanático de la saga

Guiños constantes a la trilogía original, mezclando a los actores originales y los nuevos, como dando paso de la vieja generación a la nueva en un proceso de transición sin sobresaltos. Aprovecha a Han Solo, auténtico protagonista de la saga, para abrir a la puerta a los nuevos personajes que se encargarán de velar por la paz de la galaxia. Y esa versión 2.0 de R2D2: el grandioso BB8.

Los giros en la trama no son tales, esto empieza a parecer Falcon Crest, y creo que es el principal problema que le encuentro. A los fans no creo que les defraude porque la película se mueve a través de una historia sencilla y muy devota del original, pero hubiese estado bien que el argumento fuese un pelín diferente a lo que hizo George Lucas en la primera trilogía. Buscar algo un poco diferente, sin necesidad de esos pandemóniums que nos regaló el de Modesto en los Episodios 1, 2 y 3 y que hicieron que más de uno renegara de su sagrada condición.

Como deje al principio, no es un film original y nos cuenta, en esencia, lo mismo que el Episodio IV: un conflicto inicial que hace que un robot se encuentre, por casualidad, con la protagonista de la peli (Rey). Esta va pasando por una serie de aventuras, acompañada de Han Solo, Chewbacca y el co-protagonista (Finn), hasta que llegan al conflicto real.

Para que podáis entender las similitudes, aquí os pongo las más significativas:

SPOILER:
-Ese robot con mensaje escondido.
-La aparición del tío chungo.
-El encuentro casual con Han Solo y lo que esto conlleva.
-La familia con “oveja negra”.
-El descubrimiento de la Fuerza así, como por casualidad… Y lo que ello supone a posteriori.
-Papá encuentra a su hijo y uno sale malparado.
-La estrella de la muerte versión “primo de zumosol”.
-El Jedi en su lugar de retiro.
-…
Eso sí, la mejor actuación de Luke Skywalker que veréis en vuestra vida XDDD

El marciano, de Andy Weir


Hace muchos, muchos años, existía un género de la literatura que marcó una momento y a varias generaciones. Tuvo su época de oro y de plata, tuvo sus vaivenes y sus momentos erráticos. Ese género era la Ciencia Ficción.

Hoy día, cuando el mundo literario se mueve por novelas hechas para borregos (métase aquí a Cincuenta sombras de GreyE.L. James) o por mero afán mercantilista (hablamos de Ve y pon un centinela, Harper Lee), ese género de viejas glorias se mueve por la barrera del olvido y la decadencia más absoluta. Es por ello, y no por otra causa, que cuando aparece una novela decente (no grande, ni grandiosa, ni fantástica) algunos fans se vuelven locos y claman por su ascenso a los altares del género. Pues no, oiga. Y una mierda. Esto no es fantástico, no es genial, es basurilla con un poco de brillantina y un fulano de esos de márketing con un poco de vista para los negocios. Porque, seamos serios, El marciano no hay por donde cogerlo.

Uno.- El protagonista, por mucho que el autor intente decirnos lo contrario, no es humano. Porque si lo fuera no se convertiría en el mayor gilipollas de la galaxia conocida y por conocer. Una persona normal estaría desesperada, se plantearía el suicidio como única salida, joder, que lo han dejado tirado en Marte sin esperanza de salvarse. Pues no, este cuenta chistes y los escribe en un diario. No llora, no se desespera, no implora a Dios, no se caga en su puta suerte, no… cuenta chistes.

Dos.- El libro es ameno y ágil… en las últimas cien páginas. El resto son patatas, óxigeno, hidrógeno, meados, lonas, CO2, esclusas, vehículos de supervivencia,… y mucho pegamento superfuerte.

Tres.- Los personajes no es que sean planos, es que no salen de la cota 0. Mira que la cosa daba juego para crear un desarrollo psicológico cojonudo… Pues no,  al autor se le acabó el ingenio con los chistes, la neurona no dio para más. Disculpen las molestias.

Cuatro.- Acabas el libro, expiras el aire de tus pulmones, levantas la mirada al cielo, observas aquel pequeño punto rojo allá en medio de la infinita negrura y piensas: “Pues Robinson Crusoe mola más”. Y es cierto, porque esta novela no deja de ser eso, un Robinson Crusoe en Marte y en el siglo XXI, y de muy ínfima calidad.

Cinco.- Pero lo peor de todo está por venir, la semana que viene se estrena la película. Y la dirige Ridley Scott. ¡Oh, Dios! ¿Por qué nos haces esto?

Están ustedes avisados

PD: Después de varios meses, espero volver a verles por aquí 🙂

 

Ciencia ficción del área soviética


Supongo que la gran mayoría de vosotros conoce a los Asimov, Clarke, Bradbury, LeGuin,… Si sois aficionados a la Ciencia Ficción estoy convencido que los tendréis en mente prácticamente siempre que comentéis con alguien sobre dicha temática. Todos ellos pertenecen a la denominada parte occidental de la CI-FI, pero también existía CI-FI al otro lado de lo que se llamó el telón de acero, el lado este de Europa, principalmente, y que también creó grandes obras de Ciencia ficción y que para el gran público no son tan conocidas, salvo contadas excepciones.

A mi entender, la Ciencia Ficción de la llamada zona de influencia soviética se diferencia de la occidental por tratarse de algo mucho más intimista, con una búsqueda del entendimiento de lo extraño o maravilloso y sin un uso tan amplio de la confrontación.

Las primeras incursiones tras la Revolución soviética las encontramos en Aleksej Tolstoj (Aelita, y La hipérbola del ingeniero Garin) y en Valentin Kataev (Tiempo adelante) o en Mikhail Bulgakov (Los huevos malditos, una especie de Jurasic Park soviético). Son unos primeros inicios que muestran un apego a las ideas de libertad de la propia Revolución. Pero el gran exponente de esta primera época es si duda Alexandr Beliayev, autor de una cuarenta novelas y más de cien relatos, su obra está catalogado como verniano, por la similitud que su obra presenta con la de Jules Verne. La estrella Ketz  y Ariel son, probablemente, sus obras más conocidas.

Eso sí, si buscamos una obra maestra, como tal, en estos albores de la Ciencia Ficción soviética, el principal aspirante a lograrlo probablemente sea: El generador milagroso, de Jurij Dolguzin. En la obra  se trata el tema de la telepatía y de la resurrección de los muertos. El caso es que el autor sólo escribió un relato más de Ciencia Ficción (El secreto de la invisibilidad), una auténtica pena. Aunque yo añadiría esa obra precursora del 1984 de Orwell: Nosotros, de Yevgueni Zamiatin.

Ya más adentrados en el siglo XX es cuando nos encontramos con los grandes autores del género. El paleontólogo Ivan Efremov y su trilogía: Naves de estrellas, La nebulosa de Andrómeda y El corazón de la serpiente. El creador de problemas ajedrecísticos Alexandr Kazancev, cuya obra plantea problemas en su trama tan complejos como los de sus ejercicios sobre el tablero: La isla en llamas o El puente en el ÁrticoSergei Martinov y su trilogía Navegantes de las estrellas. O Grigorij Gurievitch con El hombre cohete.

Pero los más grandes, y probablemente más conocidos en Occidente, son los hermanos Boris y Arkadi Strugatski y el polaco Stanislaw Lem. De los primeros destaca una obra principalmente: Picnic junto al camino (o Picnic extraterrestre). En ella se narra como, tras una visita a nuestro planeta, unos extraterrestres abandonan una serie de objetos en determinadas zonas. Sobre esta obra, Andrei Tarkovski creó una obra maestra que, aunque muy diferente al libro, nos narra las vicisitudes de uno de los guías en estas zonas prohibidas: STALKER (Cталкер, 1979). [Versión original con subtítulos en castellano: http://legalmentegratis.com.ar/la-zona/]

Por otra parte tenemos a Lem, autor prolífico como pocos y cuya obra trata, de una forma general, sobre el contacto entre los humanos y los seres extraterrestres y la cibernética. Sus principales obras son: Ciberiada, Diarios de las estrellas, La fiebre del heno, La investigación, los Relatos del piloto Prix, La voz de su amo y la grandiosa Solaris. De esta última hizo Tarkovski una magnífica versión cinematográfica (Solaris, 1972) que logró el Gran Premio del Jurado de Cannes. [Versión original con subtítulos en castellano: http://legalmentegratis.com.ar/solaris/

Lecturas de verano


Bueno, tras las merecidas vacaciones, espero poder ir animando el blog de nuevo. Lo primero, desearos a todos un buen regreso del veranito y que hayáis disfrutado del cine y de la literatura. Por mi parte he visto más series que películas, pero algo ha caído que ya comentaré. Respecto a la literatura, creo que he leído demasiada morralla XDDD. Pero aquí tenéis lo que he devorado en este mes:

Esperaba mucho del último libro de Manel, tras haberlo pasado genial con la trilogía Z creí que la cosa prometería mucho entretenimiento. Comencé a leer la novela y el primer capítulo me pareció realmente atractivo pero me temo que es lo único interesante que contienen sus páginas. Me pareció un libro absurdo en el que se ha pretendido mucho y se ha acabado perdiendo la perspectiva de la trama. Me costó horrores terminarlo y terminé pasando las páginas con lectura diagonal a toda mecha.

Narra la aparición de un barco fantasma, dentro de un misterioso banco de niebla, en el que solamente se encuentra un pasajero: un bebé. Años más tarde, un judío obsesionado con el barco intenta recrear ese último viaje del crucero con la ayuda de una periodista y una serie de científicos a bordo. Pero todo comienza a ir mal desde el primer momento.

La trama mezcla nazis, viajes en el tiempo, fantasmas buenos y fuerzas ocultas malévolas. Casi “na”, que diría aquel. Para mi gusto, absolutamente prescindible y que no merece la pena perder el tiempo con él. Por sobrarme, me sobran hasta las escenas de sexo, algo inimaginable. Y el final me parece la mayor aberración que he leído en muchos años.

De este libro tenía buenísimas referencias y lo cierto es que las cumple sobradamente. Es una de esas joyas que aparecen de vez en cuando, envueltas en con un papel precioso, y que al contemplarlas acaban llenándote de gozo. Un libro de pocas páginas, que se lee en una tarde, pero que consigue llenar cada uno de los minutos que invertimos en él.

La historia nos cuenta las visitas que un monstruo milenario a un joven adolescente durante una serie de noches en las que le narrará 3 historias a cambio de una cuarta y de la verdad que esconde en su corazón…

Para no caer en el spoiler, lo dejaré ahí, aunque estoy obviando la parte fundamental del relato y su verdadera esencia, la que conseguirá que se os encoja el corazón cuando alcancéis la última página.

Esta es una novela sin pretensiones. De hecho sus pretensiones son tan bajas que no se ha editado ni en papel, sólo en ebook. Pero aún así debo decir que me he reído muchísimo con las situaciones tan disparatadas (pero completamente plausibles, que es lo que realmente asusta) con las que nos encontramos en el libro. Situaciones chocantes que hacen que las comisuras de los labios tiendan a ascender paulatinamente hasta dibujar una sonrisa en tu boca,

La historia comienza con unaS desapariciones en un pequeño pueblo costero para pasar, posteriormente, a un surrealista viaje en tren hasta Madrid en el que desaparece la mujer del protagonista, el cual es incapaz de encontrarla en ninguno de los diferentes escondrijos posibles que hay en el tren. Para más inri, nadie parece haberla visto a bordo del convoy: ¿existe realmente o se encuentra solamente en la mente de nuestro jubilado personaje?

Repito, es una novela sin pretensiones, más allá de la de divertir, y lo cierto es que hacerlo lo hace.

Respecto a la resolución, no es excesivamente compleja, aunque seguro que más de uno se va a sorprender.

Y el último, es un libro que me ha dejado frío. La idea en origen me parece buena pero me da la sensación de que le falta algo, una chispa que te haga quedar con una buena sensación en la boca. No es que me parezca mala en sí pero me queda el regusto de que podía haber sido algo mejor y que le han faltado un par de minutos en el horno.

Nuestro protagonista es un músico sin inspiración que espera reencontrarse con ella en una perdida playa de Irlanda. Allí se introduce en la vida de un pequeño pueblo hasta que un rayo le alcanza en una noche de tormenta y empieza a tener sueños excesivamente vívidos. Tras una serie de visitas a médicos especialistas, todo hace indicar que está viendo el futuro. Un futuro en el que sus vecinos aparecen siendo atacados por unos asaltantes.

La historia creo que más o menos podéis adivinarla, no es excesivamente difícil. Una lectura de esas que no calarán en nuestros recuerdos pero que tampoco supondrá un trauma excesivo para nadie.

Invierno humano, de Kiko Labiano


Estamos ante una novela autopublicada. Como he dicho alguna vez, esto no es malo de por sí, de hecho, en el caso que nos ocupa, el dato es completamente irrelevante porque la novela está muy bien escrita, con una redacción más que correcta y con una historia bien narrada. Por otra parte, el precio que tiene es irrisorio si lo comparamos con otras obras que dan grima hasta sólo tocar el papel en que están escritas (en este caso no hay papel, es todo digital 😉 ).

La historia que nos narra en una distopía, un aparente mundo futuro, frío, completamente nevado, en el que la civilización parece haber degenerado hasta una humanidad que ha regresado a su estado tribal: pequeños grupos nómadas que luchan entre sí por la supervivencia. Aunque la historia tiene una pequeña trampa (algo que no voy a desvelar sin avisar de los SPOILERS).

La historia se centra en algunos de estos pequeños grupos y se nos va narrando desde distintos puntos de vista, en un formato similar a Juego de tronos, pero sin ser tan en primera persona. Vamos conociendo a diferentes personajes que, aún pareciendo historias no relacionadas, acaban encontrándose y teniendo sus puntos comunes. Como dije antes, la historia está muy bien narrada, mantiene de forma admirable el hilo argumental y consigue mantenernos en vilo a lo largo de buena parte de la historia.

SPOILERS

El giro argumental que nos encontramos al final lo hemos visto ya en alguna ocasión: hay unos vigilantes que intentan mantener controlados a los habitantes de la reserva. Algo así como El show de Truman (Peter Weir, 1998), o un libro que ya comenté en el blog: Los hijos de las sombras, de Iban Munárriz. Una historia que ya hemos visto con anterioridad pero que, aún  así, creo que deja un buen sabor de boca en general.

Evidentemente tiene sus peros. El primero de ellos es su final, simplemente, de acuerdo a lo que se nos cuenta, no lo entiendo. Si la explicación que se nos ofrece es una especie de solución por ejecución, el final no resulta congruente, a la vez que queda completamente abierto a una segunda parte ¿quizás?. Otra cosa que tampoco termino de comprender son los seres de tres metros que aparecen hacia el final del libro. Sé cual es su cometido, pero no entiendo el porqué de la exageración de su corpulencia. Así como tampoco comprendo el proceso mental del personaje de Jess.

En esencia son tres pequeñas pegas que creo que no desmerecen para nada esta obra de Ciencia Ficción, y que os recomiendo sin ningún tipo de duda.

¿Cuánto vale la vida humana? ¿Matarías por un trozo de carne? ¿Y por salvar a tus seres más queridos?
En un mundo devastado por el hambre, solo, y rodeado de un bosque milenario, el joven Myka tratará de sobrevivir mientras piensa en cómo recuperar a su familia cautiva.
Un torrente de sucesos le llevará a descubrir que en la vida ya no hay sitio para la bondad y que los límites de lo humano desaparecen cuando la propia supervivencia está en juego.

Amazon.es

Autor: Kiko Labiano

Los hijos de las sombras, de Iban Munárriz


Aunque no lo veas, ni lo oigas, ni lo sientas, alguien (o algo) podría estar observándote en este momento, y tal vez nunca te des cuenta. Los personajes de la novela no lo saben; el lector tampoco, pero las páginas del libro le ofrecerán claridad a través de un mundo imaginario lleno de matices de realidad.

Los hijos de las sombras, publicada por primera vez en la Colección Hécula en 2012 tras ganar el XVIII premio José Luis Castillo-Puche, llega ahora a todos los lectores en esta edición actualizada, disponible en papel y en formato electrónico. La novela, de múltiples interpretaciones, es una metáfora de hombres y dioses que fue descrita por el jurado como “una fábula de alejamiento y olvido donde hay lugar para la esperanza, la comprensión y la superación de todos los muros”.

La suerte (o la desgracia) de leer todo lo que cae en tus manos es que, entre tanta morralla alfanumérica, a veces surge una luz, una pequeña obra que te llena los sentidos, que te hace volver a creer en la palabra y su intención de comunicar intensamente lo que nuestro interlocutor pretende. Y esta novela corta lo logra con creces. Es algo cuyo valor que supera ampliamente su precio. Si tenéis un euro, sólo uno, para gastar en un libro, gastadlo en éste, no os vais a arrepentir.

El argumento nos sumerge en una especie de modernización de la parábola de la cueva de Platón. En Gea viven nuestros personajes, anclados en un mundo rural que semeja la Grecia clásica, sin mayor interés que el día a día de su existencia. Pero alguien tiene el conocimiento de los antiguos, alguien es capaz de leer las piedras de la biblioteca: el archivero quiere encontrar todo lo que hay más allá de su reducido mundo. Aunque para ello tenga que renunciar a su amada.

El libro nos muestra una historia ya leída y vista en un gran número de libros y películas: la pequeña reserva aislada del mundo exterior que es controlada y vigilada por la sociedad superior. No es algo nuevo, aunque sí tiene aspectos diferentes que la hacen atractiva en cuanto al desarrollo.

Los personajes, en parte, me resultan con altibajos. Algunos parecen estar perfectamente definidos y cincelados, otros no consigo verlos nítidos, pero tampoco es algo que le haga perder un ápice al conjunto general del texto.

Pero lo brillante del libro, lo que lo hace inmenso, es su palabra, su sentimiento, el terciopelo que que roza tus ojos y que te hace estremecer por completo, es pura poesía en prosa. De esas obras que lees y sus palabras te acarician hasta envolverte sin dar un respiro. Nos hace sentir tan plenos que nos olvidamos de la historia, de los personajes, del  escenario y leemos por el mero deleite que nos suponen sus palabras, las expresiones, las descripciones. Este libro es puro verso, da igual que la historia la conozcamos de antemano o que descubramos su argumento en la última página, todo él es PALABRA.

CI-FI in spanish x3


Reconozco que he leído bastante CIFI, pero también debo reconocer que casi nada de lo que se hace por esta tierra patria. En su momento intenté remediar esta afrenta nacionalista, pero el horizonte era un absoluto erial… o al menos eso pareció. Hoy en día todo eso ha cambiado, el panorama es muy alentador en los campos de la Ciencia Ficción y el Terror. Los veteranos Miquel Barceló, César Mallorquí, Javier Negrete o Ángel Torres Quesada siguen siendo un valor seguro a leer. Por supuesto, más actuales, tenemos a los Manel Loureiro, Carlos Sisi, José Carlos Somoza o Juan de Dios Garduño, que en mayor o menor medida están contribuyendo a dar mayor prestigio al género hispano.

Hoy voy a proponeros 3 libros, tres libros que tienen características muy diferentes entre sí.

1.- La nave, de Tomás Salvador (1959)

Esta obra nos narra una especie de crónica sobre las dos facciones de pobladores de una nave terrestre, perdida en el espacio, y cuyas relaciones han degenerado hacia una especie de tiranía. La obra se divide en tres partes diferenciadas: un diario, una narración en tiempo real y una poesía épica.

A pesar de tener más de 50 años, la obra es absolutamente actual, no ha perdido un ápice de vigencia y posee una fuerza brutal. Una auténtica joya de la CIFI hispana que deberíamos recuperar porque tiene poco que envidar otras grandes obras internacionales.

2.- Cuarenta siglos os contemplan, de Sergio Mars (2006)

Premio Ignotus de novela corta 2009.

Mención especial Premios UPC 2006.

Esta novela corta, o relato largo, ha sido una auténtica sorpresa. la compré hace un tiempo en ficcionbooks (ya desaparecida, tendréis que buscarla en otros sitios) por 1€, más o menos, en formato epub. Y me la he leído en dos patadas. La idea es simple: un desierto, un resplandor anaranjado y gente desnuda que no sabe por qué razón se hayan allí. A partir de ahí podréis más o menos intuir que todo se va a mover por los derroteros habituales: búsqueda de líderes, confrontaciones, miedos,…

Si alguien ha leído La cúpula de Stephen King, aquí se va a encontrar con una historia similar pero condensada en muchísimas menos páginas, aunque con la misma fuerza.

La frase del título está tomada de una cita de Napoleón Bonaparte«¡Soldados! ¡Desde lo alto de esas Pirámides, cuarenta siglos os contemplan!»

Por 1 euro, aquí podéis comprarla: http://lektu.com/l/capside/cuarenta-siglos-os-contemplan/444

3.- Los senderos ocultos de los dioses, de Hilario Gómez Saafigueroa (2012)

Una historia futura en la que se entremezclan naves interestelares, agujeros negros, corporaciones espaciales comerciales, espionaje industrial y mundos paralelos. Lo cierto es que es muy entretenida, aunque hecho de menos más páginas, más texto en el que conocer mejor a algunos personajes, en el que se desarrollen mejor algunas situaciones. También es cierto que algún aspecto de la física tratada me chirría, pero en general es más que entretenida. Y el desarrollo te va dejando traspuesto con cada giro.

La podéis encontrar en Amazon por 0,89€.

TPB – Picnic junto al camino, de Arkadi y Boris Strugatsky


SINOPSIS:

La fugaz visita de naves extraterrestres ha dejado misteriosos desperdicios fruto del insólito pícnic junto al camino de unos seres absolutamente incomprensibles. Las que fueron Zonas de aterrizaje son ahora lugares peligrosos y prohibidos, donde unos misteriosos objetos desencadenan todas las ambiciones humanas. Los stalkers se arriesgan a entrar furtivamente en la Zona para rescatar, cual hormigas laboriosas, esos restos abandonados por los que suspiran al unísono la ciencia y el hampa.

¿Es posible comprender una inteligencia extraterrestre? ¿Es la ciencia la mayor destructora de la esperanza humana? La arriesgada vida de los stalkers y los singulares objetos de la Zona, en particular la Bola Dorada que concede todos los deseos, tal vez nos ayuden a reflexionar sobre ello.

Los hermanos Strugatsky -Arkadi, el mayor, filólogo especializado en lenguas orientales y Boris, el menor, astrónomo- son los más famosos y populares de los escritores rusos de ciencia ficción. A partir de “Picnic junto al camino”, que es con “Qué difícil es ser Dios” una de sus mejores novelas, Andréi Tarkovski realizó la memorable película “Stalker”, con guión de los propios autores. Es muy posible que quienes hayan visto primero la película y lean después la novela se sientan estafados por Tarkovski. Pese a la importancia de la versión filmada, esta vez la galaxia de Gutenberg gana por goleada al mundo de lo audiovisual.

EDITADO: TPB: Picnic junto al camino – Strugatsky(r1.1)

Uno de los clásicos de la CI-FI del bloque soviético, junto con el Solaris de Stanislaw Lem. Normalmente esta literatura, muy alejada del estilo aventurero y de acción de la CI-FI occidental, suele tratar aspectos más psicológicos, de confrontación personal con lo desconocido, de intento de comprensión y lucha interna. Y eso es Picnic junto al camino, la lucha de un individuo contra el sistema, la intromisión constante en La Zona, un lugar en el que los objetos de origen extraterrestre quedan fuera de la compresión humana y, por tanto, suponen un peligro potencial para los Stalker, furtivos, y todo aquel que se adentre en ella. Aunque siempre quedará el sueño de La Bola Dorada, el objeto que hace que tus deseos se vuelvan realidad…

Si dejamos de lado el estilo occidental de CI-FI, tratamos de olvidarnos de esas batallas interestelares y no intentamos buscarle un significado a todo (al igual que en Solaris), la obra se disfruta como pocas. Una auténtica delicia de novela. Si además le añadimos la adaptación del maestro Andrei Tarkovski (Stalker, 1979), el conjunto se vuelve magistral (no estoy de acuerdo con lo indicado en la sinopsis, la película toma la idea original del libro para convertirse en una viaje onírico y poético, una joya de obligada visión creada por uno de los grandes genios del cine, y cuyo guión también fue escrito por los autores del libro).

American gods – Neil Gaiman


American gods

Sinopsis:

American Gods, es el relato de una guerra: un conflicto a muerte entre los viejos dioses (dioses de panteones más o menos conocidos como el nórdico o el egipcio, junto a multitud de dioses y héroes de lo más oscuro) y los nuevos: la televisión, la informática, etc.

Dicho conflicto es visto a través de los ojos del protagonista: Sombra, un exconvicto que es reclutado por el Sr. Wednesday (Odín) como chico de los recados en una gira por América en busca de los antiguos dioses, reclutándolos para la inminente batalla. Las bases del conflicto parecen claras: los nuevos dioses mediáticos han desplazado a los antiguos, que no reciben la adoración suficiente (el alimento de los dioses) y deben vivir de las migajas. Así, en lugar de seres poderosos, la mayoría de los dioses con los que Sombra se cruza son personas ancianas, decrépitas, que recuerdan un pasado mejor, un pasado en el que recibían adoración y sacrificios.

Novela que lo tiene todo para ser disfrutada: una especie de roadmovie por todo el mapa de Estados Unidos, dioses en plena lucha de poder, trama en continuo movimiento, aspectos de fantasía que sugieren escenarios oníricos pero que, sin embargo, termina por no llenar. Y sigo sin entender el porqué, aunque creo tener una idea bastante clara.

Por partes, esta obra ganó en 2002 todos los premios de Fantasía y Ciencia Ficción habidos y por haber:

  • Hugo
  • Nébula
  • Bram Stoker
  • Locus

Esto, por sí sólo, demuestra que el libro no es malo, al menos no debería serlo. De hecho, estoy convencido que no lo es. Como también es cierto que viendo el listado de nominados de aquel año igual la cosa queda más diáfana: prácticamente no tuvo oposición. Entonces, ¿cuál es la razón para que todo lo que promete en un principio no consiga enganchar al lector y hacerle disfrutar hasta la última página? No lo sé, probablemente que el protagonista parezca un mero espectador que se deja llevar sin saber adónde, o el hecho de que los personajes aparezcan y desaparezcan a lo largo del libro sin una profundización que sería muy de agradecer. O, para mí la principal causa, que la traducción de la edición del 2003, de Norma, sea tan chapucera que haga imposible entender algunos pasajes del libro. O todo a la vez. El caso es que se queda en un buen libro sin más.

Recomendaría la lectura a todos los amantes de la mitología mundial, al resto no lo termino de ver claro porque ése es su principal aliciente: el carrusel de dioses, seres mitológicos o fantásticos que, en mayor o menor medida, fueron llevados por los emigrantes hacia tierras de América a lo largo de los siglos. Pero es un repaso somero, sin profundidad, y en el que se echan de menos algunos dioses. Y es que no queda definido cual es el baremo usado por Gaiman para incluir a dioses de las mitologías europea, asiática o africana y no incluir a los propios dioses americanos, tanto de Norte como de Sudamérica, así como a Dios o Alá. Sólo Neil lo sabe.

PD: La edición conmemorativa del 10º aniversario ha sido ampliada en unas 12.000 palabras y la traducción se ha rehecho desde cero, con lo que supongo que tendrá una mayor calidad. Vaya usted a saber.

PD2:  HBO está preparando una serie basada en la novela. Conociendo la calidad de HBO debe merecer la pena, seguro.

Nunca me abandones – Kazuo Ishiguro


Esta es una vieja entrada que hice en otro blog abandonado hace ya un tiempo. Estaba buscando en él un artículo que puse sobre H. R. Giger y, sin quererlo me detuve en esta entrada porque fue un libro que realmente me impactó y consiguió darme auténtico miedo respecto al futuro de la humanidad. Es por ello que la rescato y la actualizo para que los que no lo leísteis en su momento podáis hacerlo ahora.

Uno de las cosas que siempre me ha gustado de Internet es la posibilidad de poder compartir cosas con gente de todo el mundo: charlas de cine, de literatura, discutir sobre fútbol o compartir fotografías. Todas esas cosas, en mayor o menor media, son las que ahora recojo en este blog. Uno de los primeros foros en los que me inscribí (y donde aún sigo con mayor o menor frecuencia) fue  Abretelibro. Allí se organizan lecturas conjuntas de libros para poder ir comentándolos entre todos los usuarios que lo deseen. En muchas ocasiones, dichos comentarios permiten ir matizando, dando nuevas perspectivas, a todo aquello que vamos leyendo.

El caso es que hicimos uno de esos Clubs de lectura de este libro de Kazuo Ishiguro. Un japonés residente en el Reino Unido desde su más tierna infancia. Una historia que, básicamente, podríamos tildar de Ciencia Ficción. Y digo básicamente porque ni siquiera su autor la reconoce como tal. Y para mucha gente que sólo entiende la CI-FI como algo lleno de marcianitos y rayos láser es difícil hacerles entender que esto, una distopía, una utopía perversa, una historia en la que el mundo deja de ser perfecto para convertirse en el más desagradable de los entornos, en el más apocalíptico de nuestros futuros próximos (ejemplos hay muchos en la literatura: 1984, de George Orwell; La naranja mecánica, de Anthony Burgess; Un mundo feliz, de Aldous Huxley…), también es Ciencia Ficción. Todo ésto, repito, en contra de lo que el autor afirma. Él define la historia como realidad alternativa, pero ¿qué es una distopía si no eso mismo? Si yo tuviera que definirla de algún modo, con sólo un par de palabras, sólo podría decir: imprescindible y pesar. No es un libro fácil de sobrellevar, así que si eres una de esas personas a las que no les gustan las historias sin final feliz… mejor no sigas leyendo.

Escrita (y leída) con parsimonia, a paso lento, nos narra los recuerdos de una antigua interna de Hailsham, un típico colegio inglés, con campiñas, praderas, bosques. Pero no es un colegio elitista, si no algo mucho más siniestro. Sin las estrictas normas típicas de la educación inglesa, los alumnos son inducidos a desarrollar su creatividad, porque ellos son especiales. Y es esa cualidad especial la que va haciendo que el libro, conforme pasamos sus páginas, se vaya convirtiendo en un tormento para el lector, un nubarrón que va encogiendo el corazón hasta hacernos ver que no hay esperanza para ellos.

SPOILERS:
Todos estos niños/adolescentes, con libertad sexual (puesto que son estériles en su totalidad) son meros clones. Réplicas que la sociedad utiliza para curar sus males, extrayendo sus órganos sin miramiento (algunos hasta cuatro veces) cual mercancía utilizada para meros fines terapéuticos. A pesar de los intentos de la Madame, los diferentes estamentos sociales rechazan la mera idea de que dichos jóvenes tengan sentimientos. Son meras reses ganaderas a las que mantener hasta que sea necesaria su utilización en trasplantes para sus posibles, las personas de las que teóricamente han sido clonadas.
La búsqueda final del grial, de la salvación para el amor, se ve truncada de raíz: no es posible, ni siquiera factible. Su destino está escrito y no hay modificación posible. Incluso los afortunados alumnos de Hailsham ven como su colegio (en el que el tratamiento es exquisito hacia los adolescentes en contraposición a otros centros) cierra sus puertas, con lo que un mayor catastrofismo invade todo lo que les rodea, la mínima ilusión que eso suponía se va desvaneciendo poco a poco…

FIN SPOILERS

Sé que todo lo escrito es deprimente, oscuro, triste. Pero es lo que el autor nos muestra en su historia, lenta, sin apenas modificaciones destacables, sin variaciones estridentes… pero impasible en su caminar. A ello se unen todos los caminos abiertos y que no se cierran, todas las preguntas sin respuesta, todos nuestros deseos por saber más y que no se ven cumplidos.

¿Es ese el futro que nos espera?