El cuento de la criada, Margaret Atwood


Tras la lectura del libro, me resulta harto complicado dar una opinión concreta sobre el mismo. Aun siendo una buena historia, su parsimonia, su repetición constante de situaciones (rutinarias) ha provocado que me cueste bastante concluirlo. Ritmo muy lento, con pocas acciones que contar (como muy monótono todo, muy al estilo de lo que hizo posteriormente Cormac MCarthy en La carretera) pero que a su vez nos pone en situación de lo que está aconteciendo (y ha acontecido) en tiempos inmediatamente anteriores a lo narrado en el libro, por medio de pequeños flashbacks que nos muestan la vida anterior de la protagonista y de las personas que la rodeaban: su marido, su hija, su madre, su mejor amiga…

Los EE. UU. de América han sufrido una especie de golpe de estado, el presidente ha sido asesinado y el porder asumido por un grupo de personas con altos cargos religiosos. Desde ese momento, la vida de las personas debe ir adaptándose a nuevas leyes y normas que van degenerando hasta la situación en que comienza la novela: las mujeres están absolutamente sometidas a un estado patriarcal en el que su papel queda delimitado por la clase a la que hayan sido asiganadas (esposas, econoesposas, Marthas, criadas, Tías,…) o directamente calificadas como no válidas y enviadas a las Colonias.

La protagonista, como nos indica el propio título de la novela, es una criada (considero que, por las obligaciones a las que está sometida, sería más correcto traducirlo sierva) a cargo de un Comandante y su esposa. Su vida se reduce a hacer las compras diarias, alimentarse, descansar y a ser la protagonista, por decirlo de alguna forma, de “la ceremonia”. La consecuencia de esa ceremonia es su única posibilidad de tener una vida digna o ser absolutamente repudiada.

La idea, en general, recuerda mucho a otras distopías anteriores (1984, Un mundo feliz,…) pero diferenciando que aquí llegamos al estado dictatorial a través de la religión, que es la base para todas las normas que rigen la nueva política. No es nuevo lo que nos narra la autora, pero sí desde una perpectiva un tanto peculiar: ese regreso al más féreo patriarcado en el que, cómo no, van apareciendo los viejos vicios de siempre contrapuestos a la moralidad reinante.

En general, buena lectura que probablemente gustará a los amantes de 1984.

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El atlas de las nubes – David Mitchell


Este libro estaba en mi biblioteca desde que Cristo perdió el gorro. Es lo que tiene haber sido un comprador de libros compulsivo, que tienes mogollón sin leer pero sigues comprando y comprando más hasta olvidar lo que hay y no hay en tus estanterías. El caso es que, como soy ultramegafan de la primera película de la saga  Matrix (Andy y Lana Wachowsky,  1999), estaba buscando cosas sobre su nuevo proyecto y dí con el trailer. El título me sonaba de algo, así que revisé mis libros y allá andaba el bicho. Subió vertiginosamente puestos en The Pila hasta alcanzar el number 1.

Lo he acabado hoy y he llegado a la conclusión de que no sé muy bien como exponer su trama. Vamos a intentarlo destacando algunas cosas al principio. A) El libro consta de once historias, aunque realmente son 6 dispuestas en una especie de orden piramidal. Cogemos 5 y las dividimos en dos partes, hasta quedarnos un orden tal que así:

1-a, 2-a, 3-a, 4-a, 5-a, 6, 5-b, 4-b, 3-b, 2-b, 1-b

B) Los diferentes relatos se sitúan en orden cronológico creciente hasta alcanzar el relato número 6, a partir de ese momento el orden pasa a ser decreciente, de tal forma que se van retomando las historias hacia el pasado. Más o menos la cronología sería:

 s. XIX – principios s.XX – años 1970´s – actualidad – futuro cercano

– futuro lejano –

futuro cercano – actualidad – años 1970´s -principios s.XX – sXIX

C) Situarlos geográficamente es algo más complejo. Sería aproximadamente:

1.- Archipiélagos de Oceanía – Hawaii

2.- Inglaterra – Bélgica

3.- California: Distrito ficticio de Buenas Yerbas

4.- Inglaterra – Escocia

5.- Nea So Copros (evolución de las actuales Coreas)

6.- Hawaii

D) La obra está escrita en varios estilos narrativos. Es realmente curioso ver como ésto nos permite identificar cada uno de los relatos de una forma más concreta, aunque al principio cueste un poco entenderlo:

1.- Diario de viaje por los archipiélagos de Oceanía de un notario norteamericano

2.- Narración epistolar de un músico, desde Bélgica,  a un amigo, en Gran Bretaña

3.- Narración en formato policial de la investigación llevada a cabo por una periodista norteamericana

4.- Narración en primera persona por parte de un anciano editor inglés

5.- Conversación grabada entre una especie de Inquisidor y una clon rebelde

6.- Narración de un anciano sobre los sucesos ocurridos en su juventud

A partir de aquí comenzaríamos a entender las seis historias como elementos de un todo, bien es cierto que en muchas ocasiones cuesta ver las relaciones entre ellas. En muchos casos las relaciones se ven ya avanzada la historia, y más profundamente en las segundas partes. Todas tienen elementos comunes con, al menos, una de ellas, aunque a veces es complicado encontrarlos.

Sinopsis

La primera de las historias nos narra el viaje marítimo de un notario norteamericano (Adam Ewing) a través de algunos archipiélagos de Oceanía: su trato con los aborígenes y los colonos, las vicisitudes que le ocurren, sus impresiones y sus pensamientos acerca de la “esclavitud” que sufren los aborígenes por parte de los cristianos ocupantes. También nos narra su relación con un médico británico (Henry Goose), así como con Autua, un polizón al que logra ayudar al poco de embarcarse en el barco que le lleva de vuelta a San Francisco. Y aquí se corta la historia…

… para pasar a la segunda historia. Una relación de cartas del músico Robert Frobisher a su amigo Rufus Sixsmith. El primero es hijo de un párroco de Cambridge que le ha desheredado por su díscola vida, por lo que toma la decisión de convertirse en amanuense de un músico ya consagrado: Vyvyan Ayrs, que vive en Bélgica. El segundo  es un físico, posiblemente amante de Frobisher, que tendrá un papel importante en la tercera historia. Nuestro músico va relatando sus vivencias con el patrón, sus devaneos con la mujer de éste y su relación de odio con la hija de ambos. Buscando libros antiguos en la biblioteca de su patrón para poder vender, Frobisher halla un libro que resulta ser el diario de nuestra primera historia, aunque sólo contiene 90 páginas del original…

… la tercera historia nos lleva a California, distrito de Nuevas Yerbas, donde se están construyendo dos nuevos reactores nucleares. El relato nos narra el encuentro casual de Luisa del Rey, periodista, con Rufus Sixmith y como éste le confía la existencia de un informe secreto sobre la seguridad de los reactores. Tras la muerte del físico, la periodista descubre las cartas que le escribía Frobisher e inicia una búsqueda del informe y de la música creada por el músico: El atlas de las nubes. Pero alguien golpea su viejo coche y Luisa cae al mar…

Timothy Cavendish es un editor de escritores primerizos a los que exprime sin piedad. Pero un hecho extraordinario, el lanzamiento por el balcón de un crítico literario, hace que los hermanos mafiosos de uno de sus escritores le hagan salir corriendo con lo puesto hacia una encerrona que le tiene preparada su hermano, harto ya de sus continuas peticiones pecuniarias: un hotel que resulta ser otra cosa. En su viaje, se lleva consigo un manuscrito que contiene la primera parte de la novela de la historia de Luisa del Rey. Cuando Timbo descubre la verdad sobre su nueva residencia, su cabeza explota…

Sonmi-451 es una clon genéticamente tratada para servir en un restaurante de comida rápida Papa-Song, en un estado totalitario derivado de la vieja península de Corea donde el consumismo tiene carácter obligatorio. Para ella su mundo se reduce a las paredes del restaurante y su máxima aspiración, como la del resto de clones, es alcanzar los doce años de trabajo para obtener un retiro maravilloso en Hawaii. Pero una de sus compañeras se vuelve rebelde, contagia a Sonmi y, a partir de entonces, nos encontramos en una carrera frenética por su propia supervivencia y su evolución intelectual. Hasta que descubre una película basada en la vida de Timothy Cavendish

… la sexta historia nos describe un mundo postapocalíptico, en el archipiélago de Hawaii, donde diferentes tribus conviven entre sí. Unas tienen un carácter pacífico, pero otras se comportan como señores esclavistas. Las islas reciben las visitas periódicas de unos humanos de carácter más civilizado que les proveen de utensilios por intercambio con sus productos artesanales. En uno de estos viajes, uno de los viajeros se queda en la tribu de Zachry, el anciano que cuenta la historia, donde comienza la búsqueda de un observatorio en lo alto del monte Mauna Kea

Posteriormente vienen las segundas partes, pero esas os las dejo a vosotros 😉

Crítica

Y a partir de aquí mi opinión. Debo decir que me ha enganchado cosa mala. A pesar de los cambios de estilo, de los cambios de historia y demás, lo cierto es que me lo he pasado pipa. Las dos primeras historias y la del abuelete editor están tratadas con humor, aunque alguna de ellas, en su segunda parte, se tornan negras, muy negras. La del anciano es desternillante por momentos, con situaciones que te hacen recordar al mejor Tom Sharpe. Las otras tienen un carácter más dramático, sobre todo la de Sonmi, con alguna escena realmente cruel. Las dos restantes son las que menos me han gustado: la narración policial, en formato capítulos breves, y la apocalíptica, con mucho expresión extraña (lenguaje degenerado) que hace que se pierda un poco el ritmo. Pero en general el libro me parece realmente bueno.

A lo largo de las diferentes historias no sólo cambia el estilo, el lenguaje también lo hace, adaptándose a cada una de las épocas de forma realmente lograda. Con ello el autor consigue que te sumerjas en las diferentes historias de una forma aún más profunda, más real. Me parece un buen tanto por su parte, aunque (como ya dije) en la historia central esto hace que pierdas el hilo en no pocas ocasiones.

Spoiler

Destacaría 3 historias, y no sé con cual quedarme por encima del resto: la del músico, la del abuelo (genial en su conclusión) y la de Sonmi. Probablemente, ésta última sea la más redonda, la que más sorprenda al lector. Si bien es cierto que si eres un ávido devorador de CI-FI va a encontrar muchas situaciones ya vividas, pero no por ello deja de ser realmente buena. Al menos a mí así me lo parece. Le encuentro reminiscencias, alguna más claras que otras, de 1984 (George Orwell) o Flores para Algernon (Daniel Keyes).  También me recuerda a La chica mecánica (Paolo Bacigalupi), aunque ésta es posterior a El atlas de las nubes.

La historia del músico se torna triste, muy triste hacia el final, no así la del anciano editor que es la única, junto a la de Luisa del Rey, en la que el protagonista se erige vencedor. Destacar, pero sólo en su segunda parte, la historia inicial, la del barco, que contiene la esencia misma del libro, aunque es algo que ya hemos intuido a lo largo de la obra: el pez grande se come al chico.

Y es que toda la obra, con sus cambios de estilo y de historia, es un redundante giro alrededor de la lucha por el poder, de la corrupción del que lo ostenta y del constante dominio sobre nuestros semejantes. La opresión y humillación del débil hasta hacerle perder su propia identidad.  Algo que no es tan lejano a nuestro propio mundo pero que, con los pequeños gestos de todos nosotros, puede modificarse.  Memorables las dos frases finales:

¡Y cuando exales el último suspiro, sólo entonces, te darás cuenta de que tu vida no ha sido como una minúscula gota en un océano infinito!

Y sin embargo, ¿qué es un océano sino una multitud de gotas?

O ésta, casi al final del relato de Sonmi:

A la Corpocracia, a la Unanimidad, al Ministerio de Testamentos, a la Juche y al Presidente les digo lo que Séneca a Nerón: por más que nos mates a todos, jamás podrás matar a tu sucesor.

¿Pegas? Sí, tiene pegas, o al menos cosas que a mí no me terminan de gustar. Lo principal que no me gusta es el tono moralista de la obra. La veo demasiado New Age. No es que no esté de acuerdo con lo que nos propone, más bien al contrario, pero es que le encuentro demasiado estereotipos (en algunas historias) en los que los buenos son muy buenos y los malos muy malos. O ese mensaje antinuclear de la tercera historia. Repito, no es que no esté de acuerdo con el mensaje, es que me gustaría un poco más de gris y no tanto blanco y negro.

Algo que tampoco me gustó es el comienzo, tal vez porque las historias de barcos y viajes marítimos nunca me gustaron demasiado, me costó mucho entrar en la historia, si bien es cierto que la segunda parte es de lo que más me ha gustado del libro.

Por el contrario, la historia del anciano editor nos permite conocer, un poco mejor, los entresijos de las editoriales y sus contratos abusivos con los autores. ¿Venganza encubierta al estilo Pandora en el Congo (Albert Sánchez Piñol)?

Un saludo

El trailer