La orfandad de Alien – H. R. Giger, descanse en paz


Hace la friolera de 35 años, llegó a las pantallas de todo el mundo la que probablemente sea la mejor película de terror/ciencia ficción de la historia: Alien, el octavo pasajero (Alien, Ridley Scott, 1979). Aquel guión original, aquella obra que iba a ser la más grandiosa de todas, necesitaba a un monstruo que estuviese a la altura de los más grandes, y para ello Dan O’Bannon (guionista y alma mater real de aquel proyecto) fue a buscar a H. R. Giger, ilustrador suizo con el que había tenido contacto directo en el fracasado proyecto de Dune de Alejandro Jodorowsky. Las ideas de Giger no fueron sólo para el alienígena si no que alcanzaron todo el entorno que podemos ver en la filmación. Nada sería igual sin su obra. Pero, evidentemente, Giger era mucho más que Alien.

La creación del H. R. Giger es una obra que podríamos describir como una mezcla de erotismo y creación cibernética, mezclando ambos elementos para crear seres oníricos de carácter terrorífico. Su técnica se basó principalmente en el aerógrafo y la escultura metálica, con un alto componente mecánico. Intervino en varias producciones cinematográficas, diseñó portadas discográficas y su obra pictórica se ha visto en exposiciones repartidas por todo el mundo, tanto individuales como colectivas. Su obra individual más conocida sería, con total seguridad, Li II (dedicada a la artista Li Tobler, con la que mantenía una relación en el momento en que ella se suicidó). Por el contrario, su mayor obra queda enmarcada en toda la serie que compone el Necronomicon (dos tomos). La primera edición de este compendio estaba encuadernada en piel negra, constaba de sólo 666 ejemplares  y  contenía  un holograma escondido.

Una de sus principales influencia fue Salvador Dalí, el cual fue el que recomendó al artista a Alejandro Jodorowsky  para la producción de Dune. Proyecto que posteriormente quedó paralizado.

Ver al natural la escultura del Alien resulta realmente estremecedor. Yo tuve la suerte de verla hace unos años (2007) en Valencia, en una pequeña exposición que se hizo de la obra de Giger en la Universidad Politécnica. Desde luego, es algo impresionante. En cuanto tenga un poco de tiempo busco las fotos y las subo.

Hoy nos ha dejado, larga vida al maestro, Dios guarde a Alien.

Aquí tenéis un vídeo de un documental sobre H. R. Giger: Giger revealed (50:27, inglés)

 

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True Detective / El rey de amarillo – Robert W. Chambers


Hace unos días engullí (directamente así) una serie de las que crean escuela: True detective. Teniendo en cuenta que es una producción HBO creo que necesita decirse poco más. Si alguno no la habéis visto aún, entonces ya estáis tardando en conseguirla como sea. Es puro cine policial dentro de esa cosa llamada caja tonta.

La trama gira alrededor de una serie de asesinatos “rituales” en una región pantanosa de Louisiana, EE.UU. La investigación es asignada a dos policías con pocas características en común: uno es el típico policía de pueblo, con pocas luces (aparentemente) y con tendencia a ponerle los cuernos a la mujer de forma constante y autojustificada; el otro es un policía conflictivo, con problemas arrastrados desde la muerte de su pequeña hija, con tendencia a meterse en tareas prácticamente suicidas, con creencias nihilistas y una mente bastante privilegiada… ah, y un cuaderno contable donde hace anotaciones de sus casos. Dos extremos, dos polos opuestos que se atraen a pesar de las diferencias.

Toda la trama se mueve en un período extenso de tiempo, aunque la narración va entremezclando temporalidades: presente y pasado discurren de la mano mostrándonos el proceso de investigación, las conclusiones a las que van llegando y como el caso se mete en sus vidas hasta, poco a poco, hacerles caer a ellos también.

En sí, el argumento no es excesivamente novedoso ya que hablamos de lo que parece ser un asesino en serie y las implicaciones que conlleva a su alrededor, aunque creo que realmente lo que se nos pretende contar es la historia de los dos policías y su redención final. Por hacer un símil, me recuerda mucho al desarrollo personal que podemos ver en Seven (David Fincher, 1995).

De los actores, sólo con ver el primer capítulo la cosa deja a la vista dos cosas destacables: Matthew McConaughey se ha hecho actor, pero actor de los grandes; y la esperanza de que Woody Harrelson no se nos vuelva a perder por el camino. El resto del elenco se encuentra a una gran altura también, pero es que los dos actores principales brillan y ensombrecen todo lo demás.

Las localizaciones y el desarrollo a lo largo de esa América profunda situada en una Louisiana post huracán Rita, con sus miserias, sus actos de fe y sus creencias religiosas, son simplemente conmovedores, te impregnan hasta hacerte sentir nauseas, hasta entender que ese territorio es otro personaje más (si no el principal) de esa gigantesca trama.

Repito, no dejéis de verla. Y, si podéis, no os perdáis su banda sonora. Simplemente magistral, y su tema principal insuperable: Far from any road, de The Handsome Family (versión reducida para la cabecera inicial)

(vídeo oficial post inclusión en la serie)

A lo largo de la serie hay una referencia constante a El rey de amarillo. Esta obra de Robert W. Chambers es uno de esos libros malditos, al estilo Necronomicon de Lovecraft, y que aparece de forma reiterada en muchos de sus relatos. Es un libro maldito, dividido en dos actos, cuya lectura completa  hace que el lector se introduzca en un mundo de locura y horror. Es constante también la referencia a Carcosa, una especie de ciudad primigenia, perdida, abandonada y olvidada, a la que Chambers hace también continuas referencias en sus obras pero que fue una idea original de Ambrose Bierce y su relato Un habitante de Carcosa.

Robert William Chambers (1865-1933) nació en Brooklyn, Nueva York. Asistió al Polytechnic Institute y después de su graduación estudió pintura en la Academia Julien exhibiendo sus obras en el Salón de París de 1896. A su regreso a Nueva York se convirtió —junto con Charles Dana Gibson— en uno de los más conocidos ilustradores de las revistas de la época. Inició su carrera literaria en 1894, con la publicación de In the Quarter, donde utilizó —como en algunos relatos de este volumen— material de su vida de bohemio en París. Sus obras más importantes en el campo de la fantasía son las siguientes: The King in Yellow (1895), The Maker of Moons (1896), The Mystery of Choice (1897), In Search of Unknown (1904) Police!!! (1915) y The Slayer of Souls (1920).
El fulminante éxito de su «Rey de Amarillo» le dio rápida fama y pudo dedicar todo su tiempo a escribir. Al morir había publicado más de setenta libros —la mayoría de ellos olvidados— de todo tipo: fantasía, biografías, temas históricos, deportivos, teatro y poesía.
El rey de amarillo, junto con el Necronomicon, de H. P. Lovecraft, es uno de los recursos literarios más felices de la literatura fantástica. Libro dentro de un libro, entra y sale de la narración provocando un efecto de distanciamiento que potencia su horror. Es notable la influencia que le produjo Ambrose Bierce, especialmente «Un habitante de Carcosa». La suya propia se deja sentir dentro del círculo de autores de «Los Mitos de Cthulhu». Incluimos aquí las cinco historias del «Rey de Amarillo» (los otros relatos del libro homónimo son escenas de la vida parisina, carentes por completo de interés): «El reparador de reputaciones» (un extraño relato de ciencia-ficción escrito en 1895 y ubicado en los años 20; una visión devastadora de un Estados Unidos que no existe), «La máscara», «En la Corte del Dragón», «El signo amarillo» y «La Demoiselle d’Ys». Completan el volumen «El hacedor de lunas», con una oscura proyección de «amenaza oriental», relato que anticipa las historias de aventuras de Sax Rohmer, tan populares en la década del ’20; «Una tarde placentera», un tema inusual en Chambers por su toque naturalista; «El mensajero», ubicado en esa campiña bretona que tan bien conocía y amaba; y «La Llave del Dolor», otra muestra de la influencia de Bierce, con su notable parecido —si bien sentimentalizado— con «El puente sobre el río del Búho».
Toda la obra de Chambers fue escrita para una generación que ya no existe y es probable que dentro de unas décadas sea completamente olvidado. Pero mientras exista un lector de ficción fantástica, el «Rey de Amarillo» vivirá para siempre.

http://www.epublibre.org/libro/detalle/4439

Entrada en La estirpe de Cthulhu: El rey de amarillo